TAL COMO LO ANTICIPO JAMES BOND LA SEMANA PASADA-HUBO
RAVIOLES EN EL CAJON DE CAPARELLI...SE LA TOMABAN ALLI...
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por José Luis Jacobo
Ravioles en un cajón
La tarde del 23 de marzo del presente año
no fue una tarde más para los integrantes del Tribunal Oral.
Fue la tarde en que corrió la voz de alarma: el aire de la
99.9 anunciaba la primera nota que colocaría ante los ojos
de la comunidad la situación que se había descubierto
allí por los dichos del arrepentido Darío Castro.
Esa misma tarde, casi al caer la noche, se reunieron
en Larrea 2250, hogar de la familia Falcone, el dueño de
casa, Roberto Atilio, su par Mario Portela, el secretario del tribunal,
Facundo Capparelli y el relator del tercer juez, Javier Pettigiani.
¿El tema? Minimizar los anuncios de la publicación
del domingo 27 de N&P.
Las reacciones, a saber, habrían sido las
que siguen: Capparelli aceptó todo lo que proponía
Falcone, y junto a Portela compartió un rosario de dichos
sobre mi persona y el carácter de este medio. Por pudor no
voy a repetir el calibre de los epítetos que salieron de
la boca de tan augustos personajes. Sólo diré que
espero que algún día se atrevan a repetir lo mismo
públicamente, para así poder accionar en consecuencia.
Descarto que no lo harán.
En la reunión sí hubo quien no sólo
no compartió el lenguaje propio de troperos que campeaba
en la reunión, sino que además se retiró, absolutamente
disconforme con el rumbo de los acontecimientos. Javier Pettigiani
partió del lugar, pulsó en su celular el teléfono
de Néstor Parra —que al momento de estos acontecimientos
se encontraba en Ayacucho— y lo puso al tanto de lo ocurrido en
la reunión, haciéndole saber de su decisión
de despegarse notoriamente del tema.
La publicación el domingo 27 de los hechos
que demostraban la existencia en Mar del Plata de una banda que
se proveía de droga en el mismísimo Tribunal Oral,
llevaron a que se impidiera la quema de droga programada para el
lunes 28, a la detención del policía Walter Galván
y a la renuncia forzada de Capparelli, exigida y lograda por el
propio Falcone.
La asunción de Magdalena Funes como reemplazante
de Capparelli aportó novedades. Al hacerse cargo de sus funciones
en un contexto amargo por cierto, Funes halló en el cajón
del escritorio varios sobres que contenían una sustancia
de color blancuzco. Grande fue su sorpresa por el hallazgo, lo que
la llevó a confeccionar inmediatamente un acta circunstanciada
y a poner en conocimiento del juzgado actuante los hechos que se
acumulan en la causa, al tiempo que impuso a la Cámara Federal
de la situación.
Pero no es todo. El fiscal Adrián Pérés,
una vez separada una serie de elementos de la causa madre, inició
acciones por enriquecimiento ilícito contra Facundo Capparelli,
quien según nuestras fuentes posee un impactante chalet en
pleno barrio Los Troncos, cuyo valor en plaza rondaría los
200 mil dólares. Aquí, no obstante, debo señalar
que hay, en la opinión de dos calificados profesionales del
derecho que consulté, un riesgo: que la causa sirva como
“tapón”, esto es, que se resuelva rápidamente, con
la sencilla presentación por parte de Capparelli de constataciones
de bienes que sean de fácil demostración en cuanto
a su legitimidad, que se le sobresea y todo termine ahí.
Sería de esperar que esta ultima presunción no se
cumpla.
Por ahora, Facundo Capparelli ha vuelto a trabajar.
Ha constituido despacho en el estudio del abogado Sergio Ariel Fernández,
el mismo que lo representa en la causa que se le prosigue por haberle
desfigurado el rostro a su cuñado, el mismo abogado que está
bajo la mirada de los inspectores de la Corte por una causa que
tramita ante la Procuración en la que se pretende establecer
si, tal como se denuncia, los expedientes de Fernández tienen
o tenían trato preferencial en el Tribunal Oral.
La semana que comienza será importante. Deben
comenzar a definirse situaciones. En relación a los sobres
que encontró Magdalena Funes en su despacho, cabe recordar
que el policía Walter Galván, en su declaración
ante el juez de la causa, señaló que ésa, la
oficina que antes ocupaba Capparelli, era la única del Tribunal
Oral que siempre estaba cerrada con llave. Un detalle, y no precisamente
menor. www.noticiasyprotagonistas.com
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02-05-2005 CONVERSANDO CON MR. BOND.[ampliar]