
Junio 3, 2005 2:24
---------------------------------
|
|
|
Crónica de un viaje a la ciudad del guerrillero heroico
El pasado viernes 27 de mayo, viajamos a Rosario para participar en una charla-debate sobre la situación latinoamericana. Fuimos Jorge Mayo, Consejero Político de la Embajada de Cuba, Alfredo Lugo que es Agregado Cultural de nuestra embajada y yo. La invitación fue de ''La Bancaria'' (Asociación
Nacional de Sindicatos de Trabajadores Bancarios) y del Secretario General del
Partido Comunista Argentino y Miembro del Congreso Bolivariano
de Los Pueblos, Rubén Varone. Se produjo este fecundo
encuentro entre amigos y camaradas hermanados en la defensa
y solidaridad con las revoluciones cubana y venezolana. Nuestra
embajada emerge como sujeto activo y protagónico de una diplomacia que no solamente
se ejerce entre los Estados o las maquinarias gubernamentales formales, sino por
las estrategias políticas, culturales y discursivas que se fraguan en las bases
populares y sociales organizadas, que son, sin duda, la sustancia social de nuestras
revoluciones. ''La Bancaria'' cumplía ese día 70 años
de fecunda lucha social y política y su máximo dirigente, Jorge Rodríguez, quiso
conmemorarlos con un evento que para nosotros es doblemente importante y significativo. Primero
porque es inusual que una organización sindical de trabajadores bancarios trascienda
de la mera lucha reivindicativa -en esos días estaban de paro nacional- para colocarse
en la escena internacional como promotora solidaria de los nuevos aires revolucionarios
que surcan toda la América Latina y, segundo, porque se trata de una iniciativa
de la seccional de ''La Bancaria'' de Rosario, ciudad
donde nació el Che Guevara, emblema de la dignidad de la condición humana y del
hombre nuevo, tal como, por separado lo han calificado el escritor
José Saramago y el Comandante Hugo Chávez. Pero
esta última significación política que de algún modo tira a la nostalgia que todo
revolucionario siente por la ausencia de Guevara en
estos tiempos, también nos dejó clavado un dardo y una rancia dosis de desconcierto
al comprobar que en la residencia natal del Comandante, unos
desalmados y carentes de conciencia, o más bien, de conciencia fascista y de derecha,
volaron de un bombazo una Placa que la Intendencia colocó en su memoria, ocasionado
el pánico entre los residentes. ![]() Y
por si fuera poco, derrumbaron como bárbaros su esplendorosa estatua que yacía
en una plaza cercana, quedando sólo el pedestal desolado y un hermoso y al mismo
tiempo severo dibujo de su rostro donde resaltan en la niebla del otoño los ojos
vigilantes del camarada Ernesto Ché Guevara. Sin
embargo, esta aberración, cuyo penoso fardo cargan consigo los rosarinos revolucionarios
y latinoamericanistas, y ahora nosotros, fue digna y ejemplarmente combatida con
las llamas de las palabras por Jorge Luis Mayo, quien en el acto recordó al Che
cuando éste fue interrogado acerca del destino de la revolución Cubana por allá
en el año 65. ..................................... De
regreso a Buenos Aires, recordé el pedestal donde permaneció la estatua del Ché
y mientras Varone y Alfredo conversaban sobre cómo somos los venezolanos de jodedores,
tanto como los cubanos, recordé que mi hijo Juan David me pidió que oyera una
canción de Fito Páez, quien es también de Rosario: ''Pétalo de Sal''.
| ||
NOTA
:(©) Inicio 10 de marzo de 2000 -Todas las informaciones son de libre
difusión y uso siempre que se mencione la fuente ( Seprin.com) .
Personas On Line en SEPRIN :