Abril 25, 2005 0:06
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LA VERDAD SOBRE SCILINGO

EL VUELO ( del Pato)

Abandonado por todos,  Scilingo purgará 640 años de prisión, mas allá de sus “dichos y condena” esta claro, que cada vez mas se muestra a la Argentina como la republiqueta que es gracia a nuestros políticos, o si lo prefiere la Internacional de la izquierda esta unida. Aunque Garzón sea un juez que le Gusta usar la picana…

Diferentes fuentes nos hacen llegar estos informes sobre Scilingo y su prontuario, y el porque “pidió dinero a Verbitsky”

 

 Es la "pura verdad", la realidad es que este hombre  jamás estuvo en el frente de batalla contra la subversión. Estuvo en la ESMA , sí, en la sección automotores, algo totalmente ajeno a cualquier operación de combate).

El personaje en sí no tiene defensa posible; pero el circo al que fue expuesto le hace mal al país, a nuestras FFAA, a la verdadera Justicia, a la verdad misma. 

¿Los ganadores en todo esto? El terrorismo, los políticos corruptos, los jueces comprados, los K. y similares...

 

Ese es el verdadero negocio escondido tras esta condena al tonto de turno que se prestó a su juego (la falsa abuela Carlotto reconoció en este juicio que el personaje jamás figuró en las listas de "represores"... hasta 1995!!!).

 

Una  esta anécdota: “…Papá fue uno de los primeros que salió públicamente a denunciar las mentiras de este tipo; el mentiroso ya había presentado a la vedette Baltasar Garzón una lista de "represores" que decía haber visto en la ESMA durante la Guerra contra la subversión; poco tiempo después de que papá comenzara a denostarlo en los medios, el tipo envió a España una NUEVA lista de "represores" que decía haber visto: mi viejo figuraba en ella, aunque NO estaba en la primera y, de hecho, jamás estuvo en la ESMA en aquellos años ("porque no me tocó", solía decir papá...). Igual procedimiento siguió con sus compañeros de promoción que lo denunciaron por alguna de sus reiteradas estafas; de golpe y porrazo, pasaron a engrosar la lista de "milicos asesinos"...

 

 

 

Adolfo Scilingo

 

A partir de 1995, inmediatamente después de haber sido dado de baja de la Armada Argentina , un tal Adolfo Scilingo comenzó a realizar declaraciones supuestamente reveladoras de lo sucedido en la Guerra contra la subversión (bastante tarde recuperó la memoria, debemos destacar). TODAS afectaban a la Institución a la que había pertenecido hasta hacía pocos días...
Con el tiempo comenzó a llamar la atención al aparecer en TV en el programa de Mariano Grondona, diciendo estar arrepentido de sus crímenes cometidos durante la Guerra contra la subversión y dispuesto a confesar al público argentino su historia. ¿Su principal "valor"?: decía ser testigo -por haber participado en ellos- de unos llamados "vuelos de la muerte", en que se arrojaba a "prisioneros políticos" al mar desde aviones de la Armada.
N
o casualmente, para esa época había aparecido un libro del terrorista Horacio Verbitsky ("El vuelo"), que intentaba probar la existencia de esos mismos vuelos (los que ni siquiera se mencionaron en la causa 13, por la que fueron juzgados y condenados las juntas militares en los 80...). ¿Su principal fuente de información?: Adolfo Scilingo. Brillante, entonces, el marketing de lanzamiento del libro: mucha prensa progre, por un lado, y la participación -voluntaria o involuntaria- de Grondona por el otro (fue por esta razón que mi viejo siempre se negó a concurrir a Hora Clave, pese a las repetidas invitaciones del Dr. Grondona para que concurriera; papá simplemente no le perdonó jamás que hubiera tratado un tema de esta naturaleza con la liviandad que lo hizo...).
Si el periodismo local tuviera una mínima pizca de seriedad, hubiera investigado antes de darle credibilidad a un personaje hasta entonces ignoto como Scilingo. Es más, si hubieran preguntado, habrían encontrado información de sobra, y no muy halagadora por cierto. Veamos algunos detalles de su vida.

 

Prontuario

 


Agosto ’87: Causa 14.565 -  Juzgado Federal N° 2 Secretaría 5 – “Circulación moneda falsa” – Sobreseimiento parcial provisional.
Agosto ’88:Causa 56.586 – Juzgado Nacional 1° Instancia Criminal de Instrucción N° 24 Sec.22 - “Averiguación estafa”.
Diciembre ’88
: Causa 22.824 – Juzgado Nacional 1° Instancia Criminal de Instrucción N° 12 Sec. 35 – “Solicitud captura por libramiento de cheque con cuenta cerrada”.
Septiembre ’90
: Detenido en Comisaría 19° en cumplimiento de causas anteriores.
Diciembre ’90: Detenido en Comisaría 5° por “Defraudación” – Puesto en libertad en Enero del ’91 (Juez Marquevich).
Diciembre ’90: Causa 866 – Juzgado Nacional 1° Instancia en lo Criminal de Sentencia – “Estafa seguida de encubrimiento con auto sustraído a un Sr. Grondona”.
Agosto ’91
: Condena a un año de prisión en suspenso confirmada por Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal Correccional – La Corte Suprema anuló lo actuado por no haber sido notificado oportunamente.-
Agosto ’94: – Causa 6888 – Juzgado Nacional en lo Criminal – Condena a un año de prisión en suspenso por “Estafa (libramiento cheque con cuenta cerrada)”.
Febrero ’95: – Causa 44.923/ 95 por “Defraudaciones reiteradas y asociación ilícita”.
Marzo’95: Causa 28.885 Juzgado Criminal Correccional N° 7, San Isidro (Dr. Igarzábal) “Homicidio calificado reiterado, robo calificado reiterado y tentativa de homicidio” remitida por el Juez a la Capital Federal.-
Septiembre ’95: – Preventiva por “Estafa en 14 oportunidades en concurso real con falsificación (en 14 oportunidades) y asociación ilícita”.-
Febrero ’96
: – Juzgado Nacional 1° Instancia en lo Criminal Sec. 24 – Sentencia definitiva a un año de prisión en suspenso por “Estafa” – Sec. 41 en agosto un año de prisión en suspenso por “encubrimiento” – La Cámara de Apelaciones unificó condenas de 3 casos en dos años y seis meses de prisión y cumplimiento en suspenso.-
Junio ’97: Recuperó la libertad por recusación y pedido de nulidad de lo actuado. El tema adquiere fuerte implicancia política.-

 

Antecedentes y datos de interés

 

Declaraciones de Ragmar Hagelin (padre de la montonera argentina Dagmar Hagelin), desde Suecia, publicadas en La Nación del 10/ 10/ 97, bajo el título “Hagelin cree que Scilingo miente”:

"Creo que su arrepentimiento no es sincero, pero no lava la culpa por lo que hizo. Él fue un criminal. Es un ser digno de lástima, porque es consciente de que es un criminal. Hasta donde tiene esa conciencia no lo sé. Por otro lado, él está en una situación difícil, parque para unos es un asesino y para sus pares es un traidor."

 

Trascripción de un párrafo de la carta de lectores de la montonera Alicia Pierini, publicada en La Nación del 12-09-97. En ese momento, la actual diputada nacional, se desempeñaba como “Subsecretaria de Derechos Humanos y Sociales”, del Ministerio del Interior: “Con Scilingo yo no tengo un problema personal, sino político. Y ético. No es mediable, por tal razón no acepté ninguna condición y expresamente hice saber que no firmaría ningún compromiso de confidencialidad, ya que el mismo me dejaría inerte ante mera amenaza para el ejercicio de la función que desempeño, en tanto el atrevimiento de Scilingo de pedir dinero como castigo por mis opiniones, equivale a reprimirme”.

 

Frases de la montonera Pierini, tomadas de diarios de la época: “Me siento amenazada, extorsionada. Él quiere dinero, pero de mí no lo va a conseguir”. “En la audiencia de mediación, el ex-militar le pidió dinero, que era lo único que le interesaba”. “Scilingo no tiene ningún sentimiento. Dice que mis palabras lo desvalorizaron y que a raíz de mis comentarios no puede vender su libro”. “Lo tomé como una extorsión, aunque no está especificada en el Código”.
“Scilingo es un traficante, es un tipo que hace negocios con los desaparecidos. Después de hablar con él en el Penal, me quedó la sensación de que lee los diarios, los refrita y trata de vender esa información”.
(La montonera se refiere a la visita que en función de Subsecretaría de Derechos Humanos y Sociales, hizo a Scilingo en 1996, cuando estaba detenido porque decía que tenía una información. “Estuvimos hablando más de dos horas y no dijo nada nuevo”).

Fue dado de baja como socio del Centro Naval, en reunión de Comisión Directiva del 21-10-87 en aplicación del Estatuto, por conducta indecorosa en su actividad privada. No ejerció el derecho de defensa en las dos oportunidades que le otorga la reglamentación. Obsérvese que su expulsión como socio, se efectúa cuando todavía era Capitán de Corbeta (R) y mucho antes de su baja de la Armada.

 

En un artículo publicado en La Nueva Provincia del 20-10-97 por el Contralmirante I.M. (R) Miguel Ángel Troitiño, se toma conocimiento de numerosas faltas disciplinarias y de comportamiento delictivo, imposibles de reproducir acá por su extensión.

Recién en Febrero de 1995, por la condena firme en contra de Scilingo, tuvo que ser destituído según lo establece la Ley para Personal Militar, cuando es condenado por la Justicia Penal Ordinaria.

A partir de ese momento, se constituye en “denunciante justiciero” porque ha perdido la vinculación disciplinaria-social-económica con la Armada y procede entonces con sus denuncias, originadas en su resentimiento y particularmente orientado por su avidez económica que es la guía de todos sus pasos.

 

 

El cuento del piloto naval Scilingo se volvió en su contra
Revista Diálogo, http://www.revistadialogo.com.ar/ , AÑO 2, Nº 34, Marzo de 2005



Las madres de Plaza de Mayo y las Abuelas también, comandadas por el ex miembro de inteligencia terrorista Horacio Verbitsky, andaban a la búsqueda de algún arrepentido integrante de las Fuerzas Armadas que declarara lo que ellos querían escuchar
respecto al tiempo del Proceso Militar entre el 76 y el 82. Porque ya estaba muy desgastado eso de llevar declaraciones de parientes de terroristas muertos y desaparecidos. Y el “arrepentido” tenía que poseer una cierta graduación militar que inspirara credibilidad. Así es como localizaron a un ex piloto naval que fuera dado de baja, Adolfo Scilingo. No se trataba en este caso de un simple retirado, sino de un sujeto de vida marginal, un delincuente. Fue encontrado porque había cometido diversos fraudes comerciales y estafado a varias personas. Andaba como quien diría “a salto de mata”, esquivando pedidos de captura judiciales. Así fue como se produjo el contacto del ex marino con organizaciones de Derechos Humanos y el periodista Horacio Verbitsky. La proposición fue muy clara: ellos le pagaban para que pudieran poner en su boca escalofriantes asesinatos masivos cometidos por los militares, al arrojar a detenidos de izquierda desde aviones en vuelo sobre el río de la Plata. La versión iba a ser muy creíble porque Scilingo había sido piloto naval, y podía adornar la historieta con detalles como que se dopaba a los detenidos antes de arrojarlos, y en otros casos no quedaban dormidos sino semidespiertos, hasta que abrían la puerta y los iban lanzando al espacio. Scilingo aceptó recibir el dinero, pero quiso saber qué pasaría con él después. Le contestaron que en el país no iba a tener problema alguno por la vigencia en ese entonces de las leyes de obediencia debida y punto final. Pero debía ir a España a fin de completar la obra de teatro declarando ante el juez Baltasar Garzón. Este magistrado iba a tener especiales consideraciones con él, y finalmente no lo iba a imputar, sino que serviría para que pidiera la extradición de aquellos jefes que a través de sus historias aparecieran complicados. Es más, se podría quedar a vivir en España, e incluso allá distintas publicaciones y canales de televisión le iban a pagar suculentas sumas por el relato de esas historias de los “jóvenes idealistas” dormidos volando hacia su muerte en el río de la Plata , cuyos cadáveres nunca aparecerían. Se acordó así este pacto siniestro entre un ex militar actual delincuente común, y organizaciones de los terroristas. Verbitsky completó el panorama escribiendo un libro sobre el caso llamado “Los vuelos de la muerte” o cosa parecida, donde pone en boca de Scilingo cuantas historias se le ocurrieron no al ex marino, sino a él. Fue un folletín truculento donde arteramente – como es su costumbre – buscó enlodar al mayor número posible de militares. Así es como Adolfo Scilingo llega a España de la mano de esas entidades de Derechos Humanos y de Verbitsky, compareciendo ante el magistrado. Al principio la cuestión se desarrolló como estaba previsto en el acuerdo por el cual le pagaron, contó todo ante el doctor Garzón. Este ordenó su encarcelamiento, pero creía Scilingo que era una cuestión momentánea, más para darle seguridad que por otra cosa. Pero empezaron a pasar los días, las semanas, los meses, y seguía preso con un régimen muy severo. Sus socios de Buenos Aires no aparecieron más. Intentó que lo visitaran, pero le mandaban a decir que todo estaba bien, y saldría libre en el juicio oral. Pero el pánico lo invadió a Scilingo cuando vió que lo imputaban por centenares de muertes, y un fiscal pedía más de 6.200 años de prisión por acumulación de hechos. Entonces se dio cuenta que lo habían traicionado, y allí mismo, ante el tribunal, reconoció que había mentido. Jamás participó en los “vuelos de la muerte”, ni tenía pruebas de que hubieran sucedido. Los desorientados miembros del tribunal le preguntaron entonces por qué había mentido en sus declaraciones ante el juez Baltasar Garzón, y dijo que el único sentido fue que de sus relatos surgiera el interés del magistrado por investigar. Solamente se limitó a declarar como vivencias propias lo que escuchó como rumores, es decir, aquello que le dijeron las dirigentes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y Verbitsky. Scilingo no traicionó a las Fuerzas Armadas argentinas, porque reconoció que había mentido en sus relatos. Simplemente calumnió e injurió a las Fuerzas Armadas enrostrándoles hechos que ahora dice no protagonizó ni vió cometer jamás. El traidor resultó al fin traicionado. Su personalidad es tan infame que por una suma determinada se prestó a juego durante varios años engañando a jueces y a la opinión pública, con el único fin de escapar de los juicios por delitos comunes que había cometido. Su mundo se derrumbó cuando vió una condena por 6.200 años sobre su cabeza, y con la certeza de que no saldría jamás ya de la cárcel donde estaba.



NOTA: Como reflexión pensamos, que los “vuelos no existieron” y que Baseotto fue condenado por la prensa y el gobierno por algo que no dijo. La verdadera razón es su forma de pensar y “que además lo tomaban de referente”, algo que no se iba a permitir la banda ideológica del gobierno. Lo mismo sucedió con Cecilia Pando, aunque, a pesar del intento de censura, todavía hay prensa independiente y solo apelan a las operaciones de desprestigio… Como lo fue con Blumberg y tantos otras personas que no piensan con el odio de Verbitsky o el presidente…

 

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