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LA VERDAD SOBRE SCILINGO
EL VUELO ( del Pato)

Abandonado
por todos, Scilingo purgará
640 años de prisión, mas allá de sus “dichos y condena” esta claro, que
cada vez mas se muestra a
la Argentina como la republiqueta que es gracia a nuestros
políticos, o si lo prefiere la Internacional de la
izquierda esta unida. Aunque Garzón sea un juez que le Gusta usar la picana…
Diferentes
fuentes nos hacen llegar estos informes sobre Scilingo y su prontuario,
y el porque “pidió dinero a Verbitsky”
Es
la "pura verdad", la
realidad es que este hombre jamás
estuvo en el frente de batalla contra la subversión. Estuvo en
la ESMA , sí, en la sección automotores, algo totalmente
ajeno a cualquier operación de combate).
El
personaje en sí no tiene defensa
posible; pero el circo al que fue expuesto le hace mal
al país, a nuestras FFAA, a la verdadera Justicia, a la verdad misma.
¿Los
ganadores en todo esto? El terrorismo, los políticos corruptos, los jueces
comprados, los K. y similares...
Ese
es el verdadero negocio escondido tras esta condena al tonto de turno
que se prestó a su juego (la falsa abuela Carlotto reconoció en este juicio
que el personaje jamás figuró en las listas de "represores"...
hasta 1995!!!).
Una
esta anécdota: “…Papá fue uno de los primeros
que salió públicamente a denunciar las mentiras de este tipo; el
mentiroso ya había presentado
a la vedette Baltasar Garzón una lista de "represores"
que decía haber visto en
la ESMA durante
la Guerra contra la subversión; poco tiempo
después de que papá comenzara a denostarlo en los medios,
el tipo envió a España una
NUEVA lista de "represores" que decía haber visto: mi viejo
figuraba en ella, aunque NO
estaba en la primera y, de hecho, jamás estuvo en la ESMA en aquellos años ("porque
no me tocó",
solía decir papá...). Igual procedimiento
siguió con sus compañeros de promoción que lo denunciaron
por alguna de sus reiteradas estafas; de golpe y porrazo, pasaron
a engrosar la lista de "milicos asesinos"...
Adolfo
Scilingo

A
partir de 1995, inmediatamente después de haber sido dado de baja de la Armada Argentina
, un tal Adolfo Scilingo
comenzó a realizar declaraciones supuestamente reveladoras de lo sucedido
en la Guerra contra la subversión
(bastante tarde recuperó la memoria, debemos destacar). TODAS
afectaban a la Institución
a la que había pertenecido hasta hacía pocos días...
Con el tiempo comenzó a
llamar la atención al aparecer en TV en el programa de Mariano Grondona,
diciendo estar arrepentido de sus crímenes cometidos durante la Guerra contra la subversión
y dispuesto a confesar al público argentino su historia. ¿Su principal
"valor"?: decía ser
testigo -por haber participado en ellos- de unos llamados
"vuelos de la muerte", en que se arrojaba a "prisioneros
políticos" al mar desde aviones de
la Armada.
N o casualmente, para
esa época había aparecido un libro del terrorista Horacio Verbitsky
("El vuelo"), que intentaba
probar la existencia de esos mismos vuelos (los que ni
siquiera se mencionaron en la causa 13, por la que fueron juzgados y condenados
las juntas militares en los 80...). ¿Su principal fuente
de información?: Adolfo Scilingo.
Brillante, entonces, el marketing de lanzamiento del libro: mucha prensa
progre, por un lado, y la participación -voluntaria o involuntaria- de
Grondona por el otro (fue por esta razón que mi viejo siempre se negó
a concurrir a Hora Clave, pese a las repetidas invitaciones del Dr. Grondona
para que concurriera; papá simplemente
no le perdonó jamás que hubiera tratado un tema de esta naturaleza con
la liviandad que lo hizo...).
Si el periodismo local tuviera una mínima pizca de seriedad, hubiera
investigado antes de darle credibilidad a un personaje hasta entonces
ignoto como Scilingo. Es más, si hubieran preguntado,
habrían encontrado información de sobra, y no muy halagadora por cierto.
Veamos algunos detalles de su vida.
Prontuario

Agosto
’87:
Causa 14.565 - Juzgado Federal N° 2 Secretaría 5 – “Circulación
moneda falsa” – Sobreseimiento parcial provisional.
Agosto ’88:Causa
56.586 – Juzgado Nacional 1° Instancia Criminal de Instrucción N° 24 Sec.22
- “Averiguación estafa”.
Diciembre ’88:
Causa 22.824 – Juzgado Nacional 1° Instancia Criminal de Instrucción N°
12 Sec. 35 – “Solicitud captura
por libramiento de cheque con cuenta cerrada”.
Septiembre ’90:
Detenido en Comisaría 19° en cumplimiento de causas anteriores.
Diciembre ’90:
Detenido en Comisaría 5° por “Defraudación”
– Puesto en libertad en Enero del ’91 (Juez Marquevich).
Diciembre ’90:
Causa 866 – Juzgado Nacional 1° Instancia en lo Criminal de Sentencia
– “Estafa seguida de encubrimiento
con auto sustraído a un Sr. Grondona”.
Agosto ’91:
Condena a un año de prisión en
suspenso confirmada por Cámara Nacional de Apelaciones
en lo Criminal Correccional – La Corte Suprema anuló
lo actuado por no haber sido notificado oportunamente.-
Agosto ’94: –
Causa 6888 – Juzgado Nacional en lo Criminal – Condena
a un año de prisión en suspenso por “Estafa (libramiento
cheque con cuenta cerrada)”.
Febrero ’95:
– Causa 44.923/ 95 por “Defraudaciones
reiteradas y asociación ilícita”.
Marzo’95: Causa
28.885 Juzgado Criminal Correccional N° 7, San Isidro (Dr. Igarzábal)
“Homicidio calificado reiterado,
robo calificado reiterado y tentativa de homicidio” remitida
por el Juez a la Capital Federal.-
Septiembre ’95:
– Preventiva por “Estafa en 14
oportunidades en concurso real con falsificación (en 14 oportunidades)
y asociación ilícita”.-
Febrero ’96:
– Juzgado Nacional 1° Instancia en lo Criminal Sec. 24 – Sentencia
definitiva a un año de prisión en suspenso por “Estafa”
– Sec. 41 en agosto un año de
prisión en suspenso por “encubrimiento” –
La Cámara de Apelaciones unificó condenas de 3 casos
en dos años y seis meses de prisión y cumplimiento en suspenso.-
Junio ’97: Recuperó
la libertad por recusación y pedido de nulidad de lo actuado. El
tema adquiere fuerte implicancia política.-
Antecedentes
y datos de interés
Declaraciones
de Ragmar Hagelin (padre de la montonera argentina Dagmar Hagelin), desde
Suecia, publicadas en
La Nación del 10/ 10/ 97, bajo el título “Hagelin cree
que Scilingo miente”:
"Creo
que su arrepentimiento no es sincero, pero no lava la culpa por lo que
hizo. Él fue un criminal. Es un ser digno de lástima, porque es consciente
de que es un criminal. Hasta donde tiene esa conciencia no lo sé. Por
otro lado, él está en una situación difícil, parque para unos es un asesino
y para sus pares es un traidor."
Trascripción
de un párrafo de la carta de lectores de la montonera Alicia Pierini,
publicada en La Nación
del 12-09-97. En ese momento, la actual diputada nacional, se desempeñaba
como “Subsecretaria de Derechos Humanos y Sociales”, del Ministerio del
Interior: “Con
Scilingo yo no tengo un problema personal, sino político. Y ético. No
es mediable, por tal razón no acepté ninguna condición y expresamente
hice saber que no firmaría ningún compromiso de confidencialidad, ya que
el mismo me dejaría inerte ante mera amenaza para el ejercicio de la función
que desempeño, en tanto el atrevimiento de Scilingo de pedir dinero como
castigo por mis opiniones, equivale a reprimirme”.
Frases
de la montonera Pierini, tomadas de diarios de la época: “Me siento amenazada, extorsionada. Él quiere dinero, pero de mí no lo
va a conseguir”. “En la audiencia de mediación, el ex-militar le pidió
dinero, que era lo único que le interesaba”. “Scilingo no tiene ningún
sentimiento. Dice que mis palabras lo desvalorizaron y que a raíz de mis
comentarios no puede vender su libro”. “Lo tomé como una extorsión, aunque
no está especificada en el Código”.
“Scilingo es un traficante, es un
tipo que hace negocios con los desaparecidos. Después de hablar con él
en el Penal, me quedó la sensación de que lee
los diarios, los refrita y trata de vender esa información”.
(La montonera se refiere a la visita que en función de Subsecretaría
de Derechos Humanos y Sociales, hizo a Scilingo en 1996, cuando estaba
detenido porque decía que tenía una información. “Estuvimos hablando más
de dos horas y no dijo nada nuevo”).
Fue
dado de baja como socio del Centro Naval, en reunión de Comisión Directiva del 21-10-87 en
aplicación del Estatuto, por
conducta indecorosa en su actividad privada. No ejerció
el derecho de defensa en las dos oportunidades que le otorga la reglamentación.
Obsérvese que su expulsión como socio, se efectúa cuando todavía era Capitán
de Corbeta (R) y mucho antes de su baja de
la Armada.
En
un artículo publicado en
La Nueva Provincia del 20-10-97
por el Contralmirante I.M. (R) Miguel Ángel Troitiño, se toma conocimiento
de numerosas faltas disciplinarias y de comportamiento delictivo, imposibles
de reproducir acá por su extensión.
Recién
en Febrero de 1995, por la condena firme en contra de Scilingo,
tuvo que ser destituído según lo establece
la Ley para Personal Militar, cuando es condenado por
la Justicia Penal Ordinaria.
A
partir de ese momento, se constituye en “denunciante justiciero” porque
ha perdido la vinculación disciplinaria-social-económica con la Armada y procede entonces
con sus denuncias, originadas en su resentimiento y particularmente orientado
por su avidez económica que es la guía de todos sus pasos.
El
cuento del piloto naval Scilingo se volvió en su contra
Revista
Diálogo, http://www.revistadialogo.com.ar/
, AÑO 2, Nº 34, Marzo de 2005

Las madres de Plaza de Mayo y
las Abuelas también, comandadas por el ex miembro de inteligencia terrorista
Horacio Verbitsky, andaban a la búsqueda de algún arrepentido integrante
de las Fuerzas Armadas que declarara lo que ellos querían escuchar
respecto al tiempo del Proceso Militar entre el 76 y el 82. Porque ya
estaba muy desgastado eso de llevar declaraciones de parientes de terroristas
muertos y desaparecidos. Y el “arrepentido” tenía que
poseer una cierta graduación militar que inspirara credibilidad. Así es
como localizaron a un ex piloto
naval que fuera dado de baja, Adolfo Scilingo. No se trataba
en este caso de un simple retirado, sino de un
sujeto de vida marginal, un delincuente. Fue encontrado
porque había cometido diversos fraudes comerciales y estafado a varias
personas. Andaba como quien diría “a salto de mata”, esquivando pedidos
de captura judiciales. Así fue
como se produjo el contacto del ex marino con organizaciones de Derechos
Humanos y el periodista Horacio Verbitsky. La proposición
fue muy clara: ellos le pagaban
para que pudieran poner en su boca escalofriantes asesinatos masivos cometidos
por los militares, al arrojar a detenidos de izquierda desde aviones en
vuelo sobre el río de la Plata. La
versión iba a ser muy creíble porque
Scilingo había sido piloto naval, y podía adornar la historieta con detalles
como que se dopaba a los detenidos antes de arrojarlos, y en otros casos
no quedaban dormidos sino semidespiertos, hasta que abrían la puerta y
los iban lanzando al espacio. Scilingo aceptó recibir el dinero,
pero quiso saber qué pasaría con él después. Le contestaron que en el
país no iba a tener problema alguno por la vigencia en ese entonces de
las leyes de obediencia debida y punto final. Pero debía
ir a España a fin de completar la obra de teatro declarando ante el juez
Baltasar Garzón.
Este magistrado iba a tener especiales
consideraciones con él, y finalmente no lo iba a imputar,
sino que serviría para que pidiera la extradición de aquellos jefes que
a través de sus historias aparecieran complicados. Es más, se podría quedar a vivir en España, e incluso allá distintas publicaciones
y canales de televisión le iban a pagar suculentas sumas por el relato
de esas historias de los “jóvenes idealistas” dormidos volando hacia su
muerte en el río de la
Plata , cuyos cadáveres nunca aparecerían.
Se acordó así este pacto siniestro entre un ex militar actual delincuente
común, y organizaciones de los terroristas. Verbitsky
completó el panorama escribiendo un libro sobre el caso
llamado “Los
vuelos de la muerte” o cosa parecida, donde pone
en boca de Scilingo cuantas historias se le ocurrieron no al ex marino,
sino a él. Fue un folletín truculento donde arteramente
– como es su costumbre – buscó enlodar al mayor número posible de militares.
Así es como Adolfo Scilingo llega a España de la mano de esas entidades
de Derechos Humanos y de Verbitsky, compareciendo ante el magistrado.
Al principio la cuestión se desarrolló como estaba previsto en el acuerdo
por el cual le pagaron, contó todo ante el doctor Garzón. Este ordenó
su encarcelamiento, pero creía Scilingo que era una cuestión momentánea,
más para darle seguridad que por otra cosa. Pero empezaron a pasar los
días, las semanas, los meses, y seguía preso con un régimen muy severo.
Sus socios de Buenos Aires no
aparecieron más. Intentó que lo visitaran, pero le mandaban
a decir que todo estaba bien, y saldría libre en el juicio oral. Pero
el pánico lo invadió a Scilingo cuando vió que lo imputaban por centenares
de muertes, y un fiscal pedía más de 6.200 años de prisión por acumulación
de hechos. Entonces se dio cuenta que lo habían traicionado, y allí mismo,
ante el tribunal, reconoció que
había mentido. Jamás participó en los “vuelos de la muerte”, ni tenía
pruebas de que hubieran sucedido. Los desorientados miembros
del tribunal le preguntaron entonces por qué había mentido en sus declaraciones
ante el juez Baltasar Garzón, y dijo que el único sentido fue que de sus
relatos surgiera el interés del magistrado por investigar. Solamente se
limitó a declarar como vivencias propias lo que escuchó como rumores,
es decir, aquello que le dijeron las dirigentes de Madres y Abuelas de Plaza de
Mayo, y Verbitsky. Scilingo no traicionó a las Fuerzas
Armadas argentinas, porque reconoció que había mentido en sus relatos.
Simplemente calumnió e injurió a las Fuerzas Armadas enrostrándoles hechos
que ahora dice no protagonizó ni vió cometer jamás. El
traidor resultó al fin traicionado. Su
personalidad es tan infame que por una suma determinada se prestó a juego
durante varios años engañando a jueces y a la opinión pública, con el
único fin de escapar de los juicios por delitos comunes que había cometido.
Su mundo se derrumbó cuando vió una condena por 6.200
años sobre su cabeza, y con la certeza de que no saldría jamás ya de la
cárcel donde estaba.
NOTA:
Como reflexión pensamos, que los “vuelos no existieron” y que Baseotto
fue condenado por la prensa y el gobierno por algo que no dijo. La verdadera
razón es su forma de pensar y “que además lo tomaban de referente”, algo
que no se iba a permitir la banda ideológica del gobierno. Lo mismo sucedió
con Cecilia Pando, aunque, a pesar del intento de censura, todavía hay
prensa independiente y solo apelan a las operaciones de desprestigio…
Como lo fue con Blumberg y tantos otras personas que no piensan con el
odio de Verbitsky o el presidente…
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