Los asalariados tienen que trabajar más del doble de lo que lo hacían en la década del 90 para comprar la misma vivienda, y el año último, pese a la caída del mercado inmobiliario, la situación empeoró. Así lo revela un índice de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), que indica que el salario real cayó en 2009 un 5,5% respecto del valor del metro cuadrado y retrocedió a menos de la mitad del nivel que tenía en 1997.